Instalarán ciclovías emergentes en la CDMX, por COVID-19

Se van a instalar ciclovías emergentes para desahogar el transporte público en la Ciudad de México como parte del Plan hacia una Nueva Normalidad tras la pandemia por la Covid-19

Se instalarán al menos dos ciclovías “emergentes”. 

Al parecer una se instalará paralela a la Línea 1 del Metrobús, es decir a lo largo de la avenida Insurgentes, y otra paralela a la Línea 2 en Eje 4 Sur. Aún no se  define la extensión que tendrá.

La realidad es que será difícil, todos los que circulamos por esas avenidas en auto, bici o metrobus sabemos que eliminar un carril crea un gran caos.

El objetivo es desahogar el transporte público

Al iniciar un proceso de regreso a las actividades laborales, se tiende a saturar el transporte público y es precisamente lo que se quiere evitar con estas ciclovías emergentes. 

Si bien en la fase roja, que es en la que nos encontramos hoy, el transporte público “ha aguantado bastante bien”, la ocupación es de sólo el 25 por ciento. Gracias a esto se han podido tomar medidas adecuadas para evitar aglomeraciones. Por ello extender una ciclovía en esa avenida tiene un gran potencial para poder desahogar el transporte público y evitar las aglomeraciones que podrían resultar en contagios de Covid-19.

Se instalarán a mediados de junio

La instrucción hasta ahora es que estas dos ciclovías emergentes estén instaladas en la Fase naranja, que se prevé para mediados de junio. 

La ciclovías requerirán poco personal en la calle, con un confinamiento sólido, por ejemplo con dovelas: que no requieran tanta vigilancia y que puedan quedarse instaladas todo el día; no estarlas poniendo y quitando a diario.

Es posible que se instalen más

Aunque existe la certeza de que se instalarán las ciclovías en Insurgentes y Eje 4 Sur, no están cerrados a que se puedan instalar más. 

Se estarán analizando el comportamiento de la movilidad durante este regreso escalonado y si es necesario replicarán el ejercicio de las primeras dos ciclovías emergentes.

Oleada de nuevos usuarios de la bicicleta

Europa y Estados Unidos, regiones donde se ha comenzado el regreso paulatino a las actividades económicas, han reportado un incremento en compras de bicicletas. 

En el caso de la CDMX el éxito de estas ciclovías emergentes consistirá en que las usen personas que no eran ciclistas habituales. Si se sienten seguras, las usarán, asegura. 

Esperamos que haya un auge al ciclismo. Hay muy poco tráfico, las condiciones para pedalear son muy buenas. Si se cuenta con una buena infraestructura que sea complementaria a la ya existente, puede ser un éxito.

Nueva movilidad, arma de doble filo

El regreso a las actividades laborales, recreativas y educativas, no serán lo mismo, al menos en el corto plazo. Es la “nueva normalidad”. 

Las nuevas condiciones también están afectando la forma en que nos movemos. Se teme que al no poder usar el transporte público en su máxima capacidad, las personas opten por modos de transporte motorizado baratos, y por lo tanto peligrosos. En especial, las motocicletas. 

Por lo que se debe ser muy cuidadoso en cómo se va a invertir el dinero en materia de movilidad. Porque se debe cuidar al transporte público. Lo bueno, es que la infraestructura para la bicicleta es barata y fácil de hacer. Las políticas en movilidad después del Covid, tiene que estar destinadas, sí o sí a fortalecer e incentivar modos sustentables, para que no haya una migración al auto o motos.

Estamos ante una oportunidad única y jamás pensada. Moverse en las ciudades puede ser la reivindicación por un espacio público más sano y seguro o, todo lo contrario. Estamos por verlo.