Sueños – El venado en el bosque de plumas

Fue un domingo bastante curioso… fueron 50KM por la mañana en bicicleta, me fui sin desayunar y regrese agotado. Tenía mucha hambre así que comí 3 latas de atún, solas (solo le escurrí el agua) y una taza de café.

Pensé que tendría una tarde de flojera, pero hubo una invitación por un café y el tiempo pasó con una charla bastante agradable. Total, la tarde se hizo noche y regrese a casa con mucha lluvia, pero mucha.

No llevaba ni 5 min en casa cuando hubo una llamada del trabajo; Me hice un café y trabaje hasta morir… ya eran las 3AM del lunes… solo moví un poco las cobijas y caí al sueño…

De un momento a otro, abrí los ojos y entre varias ramas se veía un cielo dorado. Poco a poco mis ojos se abrieron más y más, era un ambiente muy curioso… completamente tranquilo.

Me levante, estaba en un hermoso bosque pero que tenía algo muy peculiar. Los arboles eran como pinos, pero además del follaje y ramas características en algunas partes les crecían unas bellas plumas con diversos colores.

Camine un poco explorando y queriendo entender todo… algo muy curioso es que el bosque no olía a bosque. Todo era olor vainilla… seguí avanzando y no veía una diferencia conforme avanzaba. De repente apareció un ligero espacio un poco más grande y me senté, ahí fue cuando me percate que el sonido parecía un loop que ya se había repetido por lo menos 2 veces.

Intente ver a la profundidad del bosque pero todo era igual… me empezaba a desesperar y justo en ese momento, un quetzal pasaba volando enfrente de mí. Lo seguí con la mirada, daba vueltas a mi alrededor hasta que el piso empezó a cambiar y todo el bosque junto conmigo empezó a dar vueltas hasta que entre a otra parte del bosque. Ahora el olor era a coco y se escuchaban diferentes sonidos de aves.

Nuevamente el quetzal pasaba enfrente mío, pero ahora detrás de mí estaba una especie de venado, tenía unos cuernos pequeños pero de estos poco a poco salían más y más quetzales. Me acercaba poco a poco, admirando su belleza y entre más cerca una especie de manta hecha por nubes lo empezaba a cubrir… simplemente lo acariciaba y ¡PUM!

Veía todo el bosque, un ser vivo formado por millones de seres vivos que convivían en un solo planeta. Un solo lenguaje, pero con millones de expresiones y sabores. Fue un viaje completo, por cada rincón, por cada ser, cad molécula…después de eso, el venado me decía «cada pensamiento, puede ser tu meta o tu enemigo… piensa lo que piensas». Después de eso, muchas plumas me cubrieron y volví a dormir.

Era lunes, ya eran las 7:06AM… solo corrí para ir a la oficina y vaya que estos días fueron pesados. Pero hoy me daré a pensar en este sueño y las palabras del venado.