El Rover Perseverance llegó a Marte

Tras siete meses de viaje en el espacio, la misión Perseverance de la NASA logró amartizar. La objetivo de este robot es buscar signos de vida y espacios habitables para la humanidad, analizar rocas y preparar el terreno para las próximas misiones tripuladas por humanos. Es decir, el plan b en caso de que no logremos frenar el calentamiento global.

La Perseverance golpeó el espacio de Marte a 19 mil 473.06 kilómetros por hora, y luego maniobró por si solo durante los llamados “siete minutos de terror” para ingresar en la atmósfera, abrir su paracaídas y amartizar correctamente. el descenso del rover fue a una velocidad aproximada de 3 kilómetros por hora. 

Los famosos “siete minutos de terror” se refieren al tiempo que ocurre antes de aterrizar, cuando los responsables del control aquí en la Tierra no tienen forma de comunicarse con el robot, ni corregir su trayectoria. Todo se hace en automático en este momento.Rover Perseverance primera imagen

A los pocos minutos de su llegada mandó las primeras imágenes y NASA dijo en su transmisión que mandará imágenes con mejor calidad en el transcurso de las siguientes horas. 

El Perseverance es el vehículo de exploración marciana más ambicioso que ha lanzado la NASA y también el más caro. Tiene 23 cámaras, dos micrófonos, un pequeño dron con la forma de un helicóptero, tiene seis ruedas y pesa 1.050 kilógramos. Durante su estancia en Marte intentará detectar formas de vida microbiana, recoger y almacenar regolito marciano, recopilar datos sobre la geología y el clima.

Estados Unidos es el único país hasta el momento que ha logrado colocar vehículos en suelo marciano, pero es probable que no sea así por mucho tiempo dado que China intentará conquistar el planeta rojo muy pronto.

¿Y esos cacahuates?

En la transmisión de la llegada del rover Perseverance al planeta rojo, vimos a decenas de ingenieras e ingenieros de la NASA que trabajaban en sus escritorios para hacer su parte en la misión. Y, junto a cada uno de ellos, un pequeño cilindro lleno de cacahuates. No se trata solamente de una botana para ingerir mientras llevan un robot a Marte, sino de una tradición que inició hace más de 50 años.

En 1964, en el Jet Propulsion Laboratory de la NASA, se llevó a cabo la misión Ranger 7. El JPL llevaba seis intentos fallidos, por lo que en esta séptima ocasión había mucha presión puesta sobre el equipo de científicos. Dick Wallace, quien trabajó en el equipo Ranger, llevó cacahuates para ayudar a calmar los nervios:

“Se me ocurrió que compartir cacahuates podría ayudar a aliviar un poco de la ansiedad en la sala de operaciones de la misión”, dijo Wallace. “El resto es historia”.

La misión Ranger 7 fue un éxito y, desde entonces, el JPL cuenta con una enorme dotación de cacahuates para ocasiones como esa. Esta vez, mientras el resto del mundo observamos cómo el rover Perseverance llegó a Marte conforme a lo planeado, los ingenieros e ingenieras contaban con un recipiente de cacahuates para cada quien. La pandemia de Covid-19 cambió también la forma en que las personas de la sala de operaciones interactúan unas con otras y, por esa razón, no fue posible que los compartieran de mano en mano.Rob Manning muestra cacahuates durante amartizaje del rover Perseverance

Rob Manning, Chief Engineer del Jet Propulsion Laboratory, explicó más de esta tradición durante el amartizaje del Perserverance en Marte:

“No se supone que seamos supersticiosos, somos ingenieros y científicos después de todo. ¡Pero nos encanta la tradición! Desde entonces, en momentos importantes y críticos como este descenso y aterrizaje, traemos cacahuates para compartir con el equipo. Es algo que hacemos ahora y que es parte de la experiencia”.